Un mito

Necesito leer algo de ti,
un recuerdo, un escrito
una dedicatoria al comienzo de un libro
una frase detrás de una foto
busco pero no encuentro nada.

No soporto la apatía de tu ausencia,
me siento mas huérfana
por no poder recordarte como yo quisiera.
Estoy cansada de imaginarte en vida
y que la muerte te haya dejado muda e inmaterial.

Cuando te fuiste, apenas te conocía,
me queda el afán de haberte buscado
aun sabiendo que jamas te encontraría.
Si estuvieras viva,
¿Habríamos sido amigas?

Te fuiste a los veintiocho,
hoy, yo tengo veintinueve
y siento el deber cayendo sobre mis hombros,
la responsabilidad de vivir esta vida
mas por ti que por mi misma.

Hoy tendrías cincuenta y cinco,
y a estas alturas de la vida
¿Habriamos llegado a conocernos realmente?
¿Yo, seria yo bajo tu cuidado?
¿Habría tomado mejores decisiones bajo tu influencia?

Si estuvieras viva,
¿Hubieses podido torearme de obstinada?
¿De verdad seria una mejor versión de mi?
¿O me hubiera dedicado a ser lo que tu querías?
¿En que me convertí a través de tu ausencia?

Mi padre es un buen tipo.
Siempre fue real, abrazable,
aveces inconsciente, siempre imperfecto
pero de carne y hueso al fin y al cabo.
Siempre tuve su amor asegurado.

Tu nó, tu eres la mujer que se escurrió,
la que busqué y no encontre
la madre que nunca pude amar.
El misterio,
el enigma de mi corazón.

Tu siempre fuiste una foto,
un rompecabezas a medio armar
un recuerdo cayéndose a pedazos,
una ausencia que da frío
una luz lejana e inasible.

Para los que te conocieron
fuiste algo perfecto;
la hija acertada y amorosa
la madre abnegada, la esposa ideal.
Tu memoria es una valla muy alta para mi.

Hoy quisiera escuchar algo distinto
conocer tus manías, tus defectos.
Me sentiría mas cercana a ti
si pudiera acceder
a la información clasificada de tu vida.

Me sentiría mas cercana a ti
si pudiera reconocerme en tus mas oscuros
e inconfesables secretos,
saber que tanto hay en mi de ti,
que tanto de lo bueno, que tanto de lo malo.

Siento que debo desenterrarte,
no para conocerte,
sino para conocerme,
y saber de donde vengo.
Porque el no saber me irrita, me trastorna.

Siento que para obtener paz debo escribir
sobre el silencio de tu ausencia.
Quizá haya quien piense
que debo dejarte tranquila,
que deje de buscarte en fotos, en historias.

Quizá haya quien piense
que no vale la pena revisar el pasado,
comparar las historias, pensar tanto.
Que deje de armar el rompecabezas que une
mis recuerdos a tu lejana y corta existencia.

Yo no se si deba dejarte en paz,
después de todo tu paz a robado mi tranquilidad.
Me ha arrastrado por senderos a los que no pedí ser llevada.
Me ha traspasado, a quebrantado mi ser,
me ha hecho débil, vulnerable,
me ha convertido en algo erróneo e incompleto.

Si no encuentro mas historias sobre ti,
tal vez yo deba inventarlas
imaginarlas o vivirlas por ti y para ti.
Quizá tu debas vivir a través de mi
para que yo pueda encontrar la paz.

Si quiero entender el significado de mi vida,
tal vez deba averiguar
cuales eran tus sueños,
si los cumpliste,
si eras feliz antes de mi.

Si quiero conocerte
o al menos acercarme a la verdad
de quien fuiste realmente
tal vez deba deshacerme primero
de las historias fabulosas que oí de ti.

Si quiero conocerte debo pensar que tal vez
eras una mezcla del carácter de tus padres,
los mismos que me criaron a mi.
Entonces debo pensar que tal vez eso
nos hermana, nos hace similares.

Por un lado me alivia,
pero tambien me asusta
la idea de que hayamos sido parecidas
porque aveces yo he renegado de ser yo
y he querido ser otra persona.

Si te contara que en varias ocasiones
eh jugado con la idea
de interrumpir mi existencia
y acabar con la función.
¿Acaso dirías; hija saliste a mi?

Es fácil idealizar a la gente que se muere.
No es fácil traspasar esa valla tan alta.
Es tremendo saberte la continuación
de alguien que no sabes
quien fue realmente.

Yo te idealice mamá
pero debo bajarte del pedestal
debo librarme de ti
no quiero que los demás
te sigan viendo a través de mi.

Por otro lado soy consciente
de que tu ausencia me justifica
como persona
y mi existencia justifica
tu recuerdo, tu vida que fue tan corta
pero que no debió serlo.

Ya me resigne a no poder tocarte
en esta vida
si hay otra vida mas allá
ojalá nos veamos allí,
podamos ser amigas
y dejes por fin de ser un mito.

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